Flor María Salazar de Tenorio

Estándar

Confieso que su aparente seriedad y mirada adusta me confundieron más de una vez antes de conocerla, hasta el extremo de creerla otro de esos seres amargados que andan por la vida perturbando la paz de los demás. Claro que esa impresión no fue más que un prejuicio. Cuando se dialoga con ella, por el contrario, es como cuando se llega a un valle iluminado por la luz solar. Eso es Flor María Salazar: una fuente de luz que se refleja y contagia en su interlocutor, y que irradia jovialidad, energía y entusiasmo.

Llegó a Cuenca, procedente de su natal Guayaquil, en 1940, cuando aún no cumplía los ocho años de edad. La capital azuaya, rememora, era por entonces una urbe muy pequeña, dominada no solo por las montañas que la custodiaban sino también por los prejuicios que caracterizaban a su sociedad. Así, por ejemplo, a la escuela Tres de Noviembre, donde estudió, asistían también niñas que usaban pollera, es decir de origen indígena, que no podían sentarse junto con las demás pequeñas por su condición racial y social, y debían hacerlo en la parte posterior del salón de clases. Fue precisamente el vestuario de las cholas cuencanas lo que le llamó la atención, pero también la segregación racial. En aquella época, afirma, quienes hacían algún trabajo eran mirados por encima del hombro. Recuerda que la enviaban al mercado con la canasta, y sus primas se avergonzaban de eso. En la escuela hasta afirmaban que sí, que la querían mucho, pero que no tenían parentesco alguno con ella.

fmsdt02

Era así su vida en Cuenca, mientras ella se sentía como en un punto intermedio entre las cholas y las niñas bien. En su familia, sin embargo, las costumbres eran distintas a las del resto de familias de la ciudad andina, a las de los parientes. Si alguien prestaba algún servicio en su casa, no había reparo a que comiese con ellos en la mesa familiar, algo que por entonces (y aun hoy en día) se veía muy mal. Evoca inclusive un episodio del que fue testigo como miembro de la Asociación de Empleados del Azuay, primera asociación laica y libérrima, que en el año 1927 había recibido a mujeres entre sus agremiados. A la hora de tomar el café, luego de que el conserje sirviera las tazas ella le invitó a sentarse a la mesa con ellos, tras lo cual un amigo de apellido Ugalde la reprendió por haber tomado el café junto con la servidumbre.

Su padre, de apellidos Salazar Fernández de Córdova, era un cuencano que había prosperado en Guayaquil dedicado a las actividades comerciales. En esa ciudad la familia tenía una fábrica de golosinas que se llamaba AS, hacia los años treinta. Al enfermarse el padre de un enfisema pulmonar, como consecuencia de su hábito de fumar, se creía por entonces que lo que padecía era tuberculosis, tras lo cual debió cerrar la fábrica y despedir a los trabajadores. En esa situación, decide volver a Cuenca, con la confianza de que recibiría ayuda de su familia ahora que pasaban a ser los parientes pobres.

Desde entonces, con un breve lapso de estudios secundarios en Riobamba, Flor María es uno de los personajes más queridos y admirados de Cuenca de los Andes. Aquí creció, estudió, se formó, se enamoró, se casó y tuvo a sus hijos. Aquí, junto con su esposo, daría fama a una de las boticas más antiguas de la ciudad, la Olmedo. Todas las vivencias que ha atesorado a lo largo de su vida, comenzó a trasladarlas al papel hace unos pocos años, o más bien al disco duro de la computadora, que utiliza sin problema alguno, en relatos que dan cuenta de la transformación operada en la capital azuaya durante gran parte del siglo XX: En Cuenca las cholas son muy valientes; en general, aquí la gente no tiene miedo, afirma con el convencimiento de quien ha visto y oído de todo en esta ciudad, para añadir que los suyos son relatos que hablan de las cosas que, por fortuna, han cambiado ya.

Viviendo en Cuenca, la familia debió dedicarse a la elaboración y venta de cigarrillos de chocolate y caramelos que se entregaban en bolsas de papel celofán. Gran parte de ese mundo está plasmado en aquellos relatos, que a veces parecen más crónicas de la metamorfosis generada en una urbe que lentamente fue dejando atrás ataduras y prejuicios religiosos de estricta vigencia social.

fmsdt01

Junto al poeta cuencano Efraín Jara Idrovo.

Caracterizada por un buen humor del que hace gala cuando se siente a gusto con su interlocutor, es célebre por su frontalidad ante lo que simplemente no está bien. Esta cualidad la tenía ya en la adolescencia, cuando al vivir en Riobamba y estudiar en una institución femenina denunció el acoso sexual del que una compañera suya había sido víctima por parte de un profesor. Aunque era la mejor estudiante, al año siguiente le negaron la matrícula. Antes había estado dos años en el Benigno Malo, en Cuenca.

Regresó para estudiar Medicina, y poco después se casó, tras lo cual retornó también su familia desde Riobamba. El médico Gabriel Tenorio, 26 años mayor a ella, será su esposo. Era propietario de la botica Olmedo No. 2, establecida en 1932, que estaba ubicada en la calle Presidente Córdova, entre General Torres y Padre Aguirre. En el año 2006, es decir a los 73 años, les subieron el arriendo, motivo por el cual debió buscar un nuevo local y trasladarla a su nueva dirección, en la calle Juan Jaramillo.

El matrimonio tendrá cuatro hijos: Gabriel Edmundo (médico), Juan Manuel (médico intensivista, que vive en Bogotá), María Cayetana (doctora en Bioquímica y Farmacia), y María Goretti (licenciada en Filosofía y Letras). Mis hijos no nos dieron trabajo nunca. Fue fácil cuidarlos en la botica, donde pasaban con nosotros, y había el pasaje León, que era seguro en esa época. Los nietos, por cierto, la llaman “mami”…

Desde el año 1952, cuando se casó, no ha dejado de trabajar en la botica Olmedo. Además fue profesora de la Facultad de Química de la Universidad de Cuenca por espacio de 25 años, y del colegio Benigno Malo por 17, etapa que considera la mejor de su vida. Su obligación, creyó siempre, era que los alumnos aprendieran, no que perdiesen el año. Así, de los 150 estudiantes que tenía por año lectivo, apenas llegarían a tres quienes lo perdieron. Rememora también una época en la que había alumnos con problemas de aprendizaje, que pedían ir a su casa los sábados para reforzar las lecciones. A las 9 de la mañana, el doctor Tenorio les brindaba, religiosamente, el copioso desayuno que llegó a congregar hasta una veintena de estos estudiantes en una misma mañana.

10426716_1434639813468586_9137132879078346422_n

Entre sus alumnos recuerda al propio alcalde Marcelo Cabrera Palacios, al ex concejal Rolando Arpi, Tarquino Orellana, los hermanos Ochoa Andrade, Jorge Villavicencio, la ministra Doris Solís, profesores actuales de la Universidad, del colegio Benigno Malo. También impartiría la docencia en instituciones particulares, hasta que dejó de enseñar luego de jubilarse, tras lo cual se dedicó por entero a la botica, que su esposo no podía atender ya debido a lo avanzado de su edad.

En la botica Olmedo, ahora ubicada en las calles Juan Jaramillo y Luis Cordero, junto a una casa en la que vivió el polémico historiador y religioso Federico González Suárez (sus ideas, por cierto, no son precisamente las de una mujer conservadora), es posible observar un Altar de la Patria, en el que están representados elementos de las Fuerzas Armadas, la Policía y el Cuerpo de Bomberos, además de una virgen. Pienso que el uniformado ya dio la vida por la Patria. Se trata de héroes vivos, más valiosos que los muertos, que salen de su casa cada día sabiendo que podrían no regresar. Admiro al policía, al militar, al bombero; es admirable el trabajo del bombero, que es el servidor número uno.

Aunque su anhelo era estudiar Medicina, resultaba más conveniente para el matrimonio que estudiase Farmacia, área en la que, afirma, también se puede servir y ayudar a la gente de manera gratuita: El farmacéutico cura enfermedades que no se consultan al médico, como la presencia de piojos o la sarna, y el paciente va a la botica porque no le cobran y le dan buena atención, no tiene que formar cola, le escuchan, le proporcionan el medicamente, y además lo orientan hacia qué tipo de médico debería consultar, expresa con la convicción de quien sabe su oficio a la perfección.

La actual Olmedo no tiene que ver con una botica común y corriente. El mobiliario que posee para el almacenamiento de las oficinas está diseñado por ellos mismos, con el propósito de que sirva para mantener los medicamentos en las mejores condiciones posibles, aislados de elementos como la luz, la humedad o los cambios de temperatura. Al preguntarle por qué sigue llamando botica a su local, cuando los demás hace rato usan la palabra farmacia, dice que es un término mal utilizado, pues se refiere farmacia a la profesión, además de que se ha copiado de los colombianos: Botica, que viene de bodega, es el término adecuado. El boticario es un ciudadano especializado en dispensar medicamentos, no en vender, pues pone por delante el interés del usuario. El boticario, que es una especie de especialista en contraindicaciones, busca la manera de orientarle hacia el médico. Y ahí mismo la gente puede obtener medicamentos preparados para alguna dolencia específica, solicitados por ellos mismos o por algún médico. De eso da cuenta la vitrina que en vez de una serie de artículos actuales lo que exhibe, como si fuera un museo de la farmacia, son recipientes que contienen diferentes sustancias y productos químicos.

fmsdt03fmsdt04

Concejal de Cuenca

Pero hay una faceta que ocupó prácticamente una década en la vida de Flor María Salazar: la política. Siempre estuvo atenta a lo que acontecía en la ciudad y el mundo. Solía escribir cartas al Concejo Cantonal, sobre temas como la contaminación ambiental generada por el ruido. Desde ese punto de vista, dice, estuvo siempre involucrada en la política. Su esposo también lo estaba, pese a que nunca aceptó cargo alguno.

En el año 2000, el arquitecto Fernando Cordero le propuso ser candidata. Se sintió tan abrumada con la propuesta, recuerda, que no aceptó de inmediato. El Alcalde le dio un plazo de tres días para considerar la propuesta. Ella aceptó, convencida de que, estando en el cuarto lugar de la lista, no ganaría. Los candidatos de los tres primeros puestos, sin embargo, no entrarían a falta de los votos suficientes, y ella sería un nuevo miembro del Concejo Cantonal de Cuenca. A mí y a mis hijos el servicio a la sociedad nos parece una obligación y nada más. No nos interesa figurar sino cumplir con el deber, dice orgullosa.

Una vez culminado su periodo como concejal, pensaba retirarse del espacio público pues contaba ya con 73 años de edad. Se lanzó junto con Fernando Cordero, quien aspiraba llegar a un tercer periodo como burgomaestre de Cuenca. Nuevamente entró ella como concejal, aunque el ex Alcalde perdería su tercera postulación. Lo mejor de estos años en la concejalía ha sido conocer a la gente, sobre todo a la gente campesina y humilde, a los discapacitados, las personas que se superan a sí mismas y por sí mismas. Cuando ellos hacen un reclamo lo hacen con sinceridad y sencillez, y lo que reclaman es sobre todo dignidad.

A pocas semanas de dejar el cargo de edil, luego de una década de haber asumido esa responsabilidad ciudadana, Flor María Salazar cree que ha sido muy grato ser concejal: Nunca he callado, y me han tolerado. Agradezco a los directores departamentales, a los funcionarios, a los alcaldes. A veces he perdido la paciencia, y he querido ser sarcástica, porque en ocasiones el sarcasmo es un arma muy poderosa.

228915_107186262716356_1222122_n

La pobreza no impidió que creciera en un hogar lleno de libros e inquietudes culturales. Todos esos años de lectura se han ido simplificando con el tiempo en selecciones propias de poemas, salmos, frases tomadas de obras literarias, por ejemplo el salmo 23, que recita de memoria en una curiosa traducción del Inglés hecha por Juan Montalvo. Lee desde muy pequeña, lee todo, y todos los días algún pasaje de la Biblia. Inclusive recuerda que a veces aguantaba castigos por leer, pues por dedicarse a la lectura no hacía sus tareas. No obstante, era un hogar en el que se decía que si se tiene que leer y comer lo demás no importa. Aunque trabajaban, evoca, eran muy buenos alumnos, y aun tenían tiempo para leer. En los libros de texto está el conocimiento, pero en la literatura está la sabiduría. El que no lee la Biblia ha perdido mucho de su tiempo, y de sabiduría no sabe ni la mitad”, expresa. Añade que de la Biblia uno de sus libros por excelencia es el Cantar de los Cantares: “La Biblia es el libro más explícito que hay, no miente. Dios nos hizo con sexo para amarnos y respetarnos, no para ser objeto de burla. El pecado de Adán y Eva no es carnal sino de soberbia y de gran desobediencia, añade con su eterna sonrisa reveladora de bondad y sabiduría, mientras se vuelve sumamente difícil culminar esta deliciosa conversación.

2009-2014

Anuncios

Juan Cuvi y el retorno de Alfaro Vive Carajo

Estándar

Una de las imágenes más impactantes de nuestra vida adolescente en el Ecuador de los años ochenta del siglo anterior, era la repetición obsesiva, insistente y agresiva del anuncio televisivo, radial e impreso en diarios, además de pegado y repegado sobre postes, paredes y murallas, a través del cual se ofrecía una recompensa de cinco millones de sucres por la captura o información que condujera a capturar a un grupo de personas, entre ellas una mujer.

10612718_280885115438658_5955868247160406099_n              942413_289201604607009_1552874551407894589_n

Los ochentas fueron una década extraña, difícil, en la que si bien existía un movimiento obrero más o menos fuerte, una izquierda dividida a punta de palos y piedras más que de divergencias ideológicas, entre chinos [presuntamente maoístas del Movimiento Popular Democrático MPD, cuyos principales líderes militaban más o menos clandestinamente en el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador PCMLE] y cabezones [de tendencia soviética, agrupados en torno al Frente Amplio de Izquierda FADI, que incluía al Partido Comunista del Ecuador y al Partido Socialista Revolucionario del Ecuador], la arremetida de la derecha con todo su poderío económico y militar, haciendo uso del aparato estatal, fue devastadora y sangrienta, y hoy en día puede interpretarse como uno de los más claros ejemplos de terrorismo de Estado. Tiempo después llegaría la vergüenza y la traición de Liberación Nacional, con Alfredo Castillo Bujase a la cabeza, “comunista” y “revolucionario” que diez años más tarde llegó a terciar para las elecciones presidenciales como binomio de Álvaro Noboa, en los comicios de 1998…

Se había hecho “normal” para entonces escuchar historias sobre desapariciones, asesinatos, persecuciones, actos terroristas, asaltos, secuestros, bombas panfletarias, torturas no solo perpetradas por miembros del terrible Servicio de Investigación Criminal SIC, sino por otras instancias armadas del Estado ecuatoriano, como la Marina y el Ejército.

Algunos de quienes en el despertar de conciencia sobre una realidad lacerante de opresión e injusticia, simpatizábamos o militábamos en grupos juveniles de izquierda, como la Juventud Comunista del Ecuador JCE, que gozaba de legalidad, en medio de las trifulcas, las manifestaciones y protestas, la pintura de murales y la repartición de la “prensa revolucionaria”, tuvimos la oportunidad de conocer a militantes alfaristas que habían sido torturados con espantosa crueldad. Recuerdo a un joven muy delgado, que ostentaba una cicatriz enorme entre el cuello y el pecho, como resultado visible de hechos armados en los que participó.

cuvi3Juan Cuvi, uno de los más conocidos voceros nacionales del movimiento Alfaro Vive Carajo AVC, grupo que en la década de los ochentas lideró la oposición armada al gobierno de León Febres-Cordero, resurgió a la luz pública en vísperas de la segunda vuelta electoral del año 2007, cuando había preocupación entre los miembros de ese movimiento por lo que habría podido acontecer en caso de que el ex candidato Álvaro Noboa hubiese ganado los comicios. Sabiendo de quién se trataba, no dudé un solo momento en plantearle esta conversación, que poco tiempo después publiqué en una revista cuencana.

 

En el congelador

“Un eventual triunfo de Noboa habría sido una de las mayores catástrofes democráticas del país. El hombre más rico del país tuvo un éxito lamentable en las pasadas elecciones, que le permite constituirse en la primera fuerza política no solo a nivel del Congreso, son también de poderes locales con una cantidad enorme de alcaldías, consejerías y concejalías, además del bloque de diputados”.

Ex militante subversivo, Cuvi es representante de una época que marcó al Ecuador para siempre, y de la cual se volvió a hablar ante el retiro de la vida política anunciado por uno de sus protagonistas, el ex presidente socialcristiano León Febres-Cordero, el de Pan, Techo y Empleo y del Juro por Dios y la Patria que jamás os traicionaré, pocos años antes de su deceso. Su nombre sonó tras su captura como uno de los tres principales secuestradores del banquero Nahim Isaías, en cuyo supuesto rescate murió asesinado, [según ha esgrimido siempre AVC, negando que hayan sido ellos quienes le quitaron la vida], por orden de su amigo y socio Febres-Cordero, quien dio la orden de que ingresaran tropas de asalto a la casa en que lo mantenían secuestrado. El derrotero principal del fallido secuestro era hacerse con recursos para el financiamiento del movimiento y de la causa. El mismo Juan tiene una interesante teoría que remonta los orígenes de la crisis de Filanbanco, de propiedad de Isaías, a su asesinato, que de manera macabra habría beneficiado al entonces primer mandatario ecuatoriano y sus negocios. Una década después se activaría, en secuencia dominó, el colapso del sistema bancario nacional que culminó en la crisis de finales de 1999, la dolarización y la pauperización de la calidad de vida de los ciudadanos ecuatorianos.

AVC se mantuvo durante quince años “en el congelador”. El 5 de junio de 2006 (conmemoración de la Revolución Liberal), mediante un acto masivo desarrollado en Quito, el movimiento anunció que volvía a la política legal: “Somos un movimiento político; no tenemos juridicidad, no estamos registrados ante el Tribunal Supremo Electoral, pero hemos tomado la decisión definitiva de participar dentro del ámbito de la democracia formal, con todas las reglas que eso implica, pese a que estemos en contra o discrepemos con una serie de condiciones de esta democracia imperfecta”.

10698668_280375618822941_6002494480058542700_n            10628508_280286882165148_4670055796590810636_n

El grupo se mostró dispuesto a participar con estas reglas, para desde adentro ir presionando por cambios tanto en el sistema político como en cosas concretas que requiere el país: modelo económico, relaciones internacionales, proyectos de desarrollo. “Eso es parte de los cambios que necesita el Ecuador, y también el sistema político. Como no se lo puede cambiar todavía, y nosotros hemos pugnado por hacerlo, vamos a participar en ese mundo de la política formal, para desde ahí ir logrando cambios puntuales.”

Alfaro Vive Carajo aspiraba, en un lapso de dos años, a participar de manera activa en procesos eleccionarios, que les permitieran ir incidiendo directamente en esos espacios de poder. Esto no implicaba, en modo alguno, un eventual retorno a las armas, puesto que esa es una etapa de la vida política de AVC que ya quedó atrás: “En febrero de 1991, a través de un acto que se difundió a nivel nacional e internacional, depusimos las armas luego de un acuerdo con el gobierno del doctor Rodrigo Borja, que más o menos nos tomó un par de años de negociación”.

10702020_280884128772090_4312613453672703803_n                     10626631_280378255489344_8982306182114574955_n

A partir de ese momento intentaron actuar en la política legal constituyendo un partido, pero fue imposible porque en aquella época el sistema político todavía tenía el control sobre el ejercicio de estos nuevos actores. Febres-Cordero aún conservaba un enorme poder por entonces, y se encargó sistemáticamente de descalificar al nuevo movimiento legal Alfaro Vive Carajo. En tales condiciones prefirieron auto-disolverse, y disgregarse por el país para dedicarse a actividades profesionales, aunque siempre relacionadas con el trabajo social, vía fundaciones u organizaciones sociales. Uno que otro militante se vinculó a algunas organizaciones políticas para tratar de participar, pero con otro membrete. “Luego de 15 años de que hemos cumplido a cabalidad y con absoluta responsabilidad ese acuerdo de paz, tenemos nosotros el derecho y además toda la honra de decirle al país aquí estamos nuevamente, y estamos dispuestos a seguir respetando de manera indefinida, esas normas a las cuales nosotros nos sometimos en febrero del año 91, y mediante las cuales dejamos las armas. De manera que hablar de violencia, de opciones armadas con AVC está absolutamente desechado”, decía Cuvi en vísperas de los comicios que catapultaron a Rafael Correa hasta Carondelet.

Absolutismo constitucional

En cuanto a la coyuntura electoral en la que el presidente Rafael Correa llegó al poder, afirmaba que una alianza de Noboa con Sociedad Patriótica, partido que AVC considera tiene un estilo muy similar al del PRIAN, habría resultado peligrosa en caso de que hubiera triunfado Noboa, puesto que no hubiese existido una delimitación clara entre el interés privado de Álvaro Noboa y el interés público. Éste, aseveraba, habría tomado decisiones políticas que beneficiarían a sus empresas, dado que el líder del PRIAN estaba más preocupado por llegar al poder para controlar factores básicos de la economía, en beneficio de sus empresas, que gobernar para la mayoría de los ecuatorianos: “No habría sido una dictadura, porque hubiera gobernado legalmente, sino una especie de absolutismo constitucional, parecido al de los reyes del medioevo, que estaban fundamentados en la ley pero con un poder.

10701965_299243920269444_7475702914802984951_n           cuvi2

Preceptos como el debate de ideas, el acuerdo entre fuerzas según la situación coyuntural de un país, la exigencia de negociación permanente para ir consiguiendo acuerdos, leyes y proyectos, se habrían restringido con un gobierno de Noboa. Fue Cuvi quien reparó, por ejemplo, en que el empresario bananero demostró un perfil poco conocido de su personalidad durante la segunda vuelta electoral: “Luego de ganar la primera vuelta empezó a tener actitudes más autoritarias y más intransigentes, como presagiando lo que podría ser un gobierno suyo: la toma de decisiones ante sí y por sí, sin considerar que éste es un país en el que existen otros sectores políticos, otros sectores sociales y fuerzas que tienen también sus intereses, y con los cuales hay que interactuar”.

Rafael Correa

En cuanto a Rafael Correa, AVC creyó desde un principio que permitiría mantener estos espacios de democracia, además de que la misma debilidad política en la que se encontraba le obligaría a negociar y buscar consenso con otras fuerzas: “Como presidente no puede tomar decisiones unilateralmente, y esa necesidad de buscar consensos va a permitir que este juego de la democracia se pueda mantener durante cuatro años”.

Destacaba también algunas de las ideas expresadas por el entonces joven candidato, y a la vez anunciaba que vigilarían permanentemente que se responda a las exigencias ciudadanas, porque no fue un candidato que creció por sí solo, con un partido y una trayectoria: “Él, de alguna manera, es el resultado de esa expresión de abril de 2005, de los forajidos, de esa demanda ciudadana por terminar con este viejo sistema político, y en ese sentido Rafael Correa tiene que responder a esas exigencias”.

10653771_289198244607345_6539117595798707136_nEntre tales exigencias mencionaba la Asamblea Constituyente, pero con una participación activa de los ciudadanos, de tal forma que se defina una agenda básica de cambios para el país. A ello agrega la lucha contra la corrupción: “Correa tiene que dar signos de que una serie de viejas fuerzas que han estado rodeándolo en esta campaña no se van a beneficiar en su gobierno.” En este punto, AVC posee un listado de personalidades y grupos que han medrado del Estado y de la vieja política durante décadas, que han rodeado y apoyado a Correa desde la campaña.

Según Cuvi, AVC plegaba por la Asamblea Constituyente propuesta por el presidente Correa, porque desde esa instancia se podría ir cambiando aspectos como la partidización de las instancias de control como Procuraduría, Contraloría, Tribunal Supremo Electoral, Tribunal Constitucional, el régimen de partidos y el régimen electoral: “Es necesario cambiarlo de manera que la representación electoral realmente responda a los intereses ciudadanos, y no sea simplemente una alcahuetería que cada dos años ubica en determinadas funciones a representantes que al final terminan por representar su propio bolsillo.”

10406411_298834336977069_7877280763256114237_nAVC frente al GCP

Para Juan Cuvi, el asunto de los GCP (Grupo de Combatientes Populares) era un tema bastante complicado, porque se trataba de una agrupación que no tenía una identidad, una vocería y una dirección claras, fácilmente ubicables por parte de los ciudadanos y de los medios: “Lamentablemente cuando existen grupos que pretenden ser subversivos, porque hasta ahora no hay acciones contundentes, son solamente anuncios mediante bombas panfletarias y pintura en las paredes, esto se puede prestar a muchas sospechas. El día de mañana se pueden realizar acciones a nombres de esa organización, y no hay quien las reivindique ni quien las desmienta”.

Cuando apareció públicamente AVC, en el año 1983, lo hizo sustrayéndose las espadas de Alfaro y Montero del Museo Municipal de Guayaquil, y dejando una consigna clara en esa acción: que se levantaban en armas por esos objetivos. A partir de entonces, cuando hacían alguna declaración pública por la prensa, los AVC mostraban las dos espadas como un signo de que eran ellos quienes hablaban. “Posteriormente hubieron algunos compañeros que se quemaron de forma pública y asumieron la vocería, de manera que no había ningún inconveniente cuando realizábamos acciones armadas, en que aparecieran Arturo Jarrín, Fausto Basántez o Rosa Mireya Cárdenas, en alguna rueda de prensa clandestina o declaración diciendo esto sí y esto no. Esto es fundamental en un grupo subversivo: las FARC en Colombia, todas las organizaciones guerrilleras en América Latina han tenido formas de expresar su posición y desmentir cualquier manipulación que se haga.”

10352957_284902268370276_6045600073470794962_n             10370906_280285722165264_6174238676846437530_n

Es por eso que a Cuvi le preocupaba lo del GCP y de otras organizaciones fantasmas por el estilo, que empezaban a dar signos de vida, porque se podían prestar a una serie de manipulaciones o malas interpretaciones. “Si es que es en serio este asunto de las propuestas armadas, tendrían que aparecer primero demostrando que están dispuestos a hacerlo, no simplemente pintando paredes; y segundo, identificando claramente una propuesta con una vocería, un liderazgo, una figura o cualquier símbolo que ratifique y confirme la veracidad de sus propuestas. Mientras no lo hagan yo lo veo como algo muy peligroso y que se puede prestar a muchas suspicacias.”

Militantes viejos y nuevos

Al parecer el grupo había logrado en el año 2007 reunir prácticamente el 95 por ciento de la vieja militancia, aunque, como resultaba obvio, con 20 años de edad más que cuando dejaron las armas. Pero también estaban sumando, siempre según las declaraciones de Juan Cuvi, una cantidad de gente joven que sí se identificaba mucho no solo con esa imagen de Eloy Alfaro, del Viejo Luchador, sino con esa idea de ética y de rebeldía que siempre encarnó AVC. Al mismo tiempo han sido claros con quienes ingresan o han pretendido ingresar, en torno a que esa rebeldía ya no va a expresarse por la vía de la violencia, como hace 30 años, sino por la vía de lo que denomina las acciones creativas, de las posiciones renovadas de la política, y sobre todo por la construcción de un nuevo referente político de izquierda: “Para nosotros es fundamental construir un nuevo actor político, que ubicado en el espectro de la izquierda de la política nacional, pueda constituirse en un verdadero contrapeso a las fuerzas de la derecha, del populismo y del centro. Es indispensable, en este país, contar con un actor serio, responsable y con perspectiva del poder desde la izquierda. Ese es uno de los objetivos centrales”.

10675771_283006131893223_8521211838085903212_nEs por ello que no han abierto las puertas todavía a una enorme militancia que demanda incorporarse, y también porque haberlo hecho en época de un proceso electoral podría haber generado confusiones y discrepancias. Así, en la primera vuelta AVC no apoyó de forma pública a ningún candidato, porque incluso al interior de la militancia actual había diferencias entre quienes apoyaban a León Roldós, a Rafael Correa y a Luis Macas. Optaron por no involucrarse en el proceso electoral mientras no tuvieran más claro el panorama, y lo único que hicieron fue respaldar la iniciativa de Freddy Ehlers, mediante la cual convocaba a los dos candidatos de la tendencia s suscribir un acuerdo por una serie de puntos. Uno de ellos era, precisamente, convocar a la consulta popular para la Asamblea; otro era ponerse de acuerdo para apoyarse mutuamente en caso de que uno de los dos llegara a la segunda vuelta; y el otro era la reforma política con una serie de ítems. “Nosotros fuimos la única organización que se pronunció públicamente y respaldamos esa iniciativa. No estuvimos de acuerdo con las ofertas demagógicas en las que lamentablemente se vio obligado a caer Correa por la presión electoral de Álvaro Noboa. Él debía remitirse fundamentalmente a sus propuestas de cambio en aspectos básicos de la vida política de este país.”

Chávez y el Movimiento Bolivariano

Alfaro Vive Carajo coincidía, a finales de la década anterior, con el proceso venezolano en cuanto a exhortación a la defensa de la soberanía de cualquier país, y como iniciativa que pone un tope a las pretensiones de Estados Unidos de involucrarse, controlar, dirigir y mangonear la política de todos los países de América Latina. En ese sentido consideraban que era un proceso muy interesante, aunque como organización no mantenían vínculo alguno con Hugo Chávez, pese a que históricamente siempre los han tenido con organizaciones democráticas y revolucionarias del continente y del mundo: “Eventualmente tendríamos que pensarlo, así como tuvimos en nuestra época relaciones con el Frente Sandinista en Nicaragua y el M-19 en Colombia, con sectores del Perú y con el Partido de los Trabajadores de Brasil, de Ignacio Lula da Silva. Fuimos en alguna época parte del Foro de Sao Paulo, y en tal virtud tuvimos vínculos con todas las organizaciones de izquierda y democráticas de América Latina. En aquella época, cuando se inició el Foro, Chávez no era parte de eso, de manera que ahora el Movimiento Quinta República entiendo que es parte de los foros sociales, mundiales, y tendríamos que ver a futuro qué sucede con esa organización.”

10389017_301396516720851_1803328583461684494_n

En el lapso transcurrido desde el retorno público de AVC, la agrupación ha respaldado al gobierno de la Revolución Ciudadana, mas ese apoyo no ha sido consensuado de forma total. El mismo Cuvi es una de las voces cuestionadoras, y sus declaraciones no siempre han coincidido con el apoyo que, por ejemplo, es visible en las redes sociales que usa la agrupación. Como resulta obvio, las aseveraciones de Cuvi contra el Gobierno son acogidas con inocultables plácemes por parte de medios de prensa opositores como El Comercio. Así, a comienzos del año 2013, no tuvo reparos en decir que el triunfo de Rafael Correa “fue un salto al pasado”, porque Alianza País logró hacerse con el poder apelando y “conectado con el espíritu más conservador de la sociedad ecuatoriana como orden, disciplina, control, autoridad…”

División de la Izquierda

Para Juan Cuvi es ésta la explicación de la división de la izquierda en torno al gobierno de Correa, una izquierda de la que le resulta difícil hablar porque, para hacerlo sería necesaria clasificarla en tres grupos: “Existen sectores que nunca plegamos a este proceso, otros que impulsaron inicialmente y que fueron los principales mentalizadores y otros que siguen allí. De estos últimos me parece grave que se tragaron ruedas de molino por una norma de conducta. Están justificados, apoyando o defendiendo posturas que en épocas pasadas eran insostenibles como la persecución a los líderes sociales y las acusaciones.”

Como revolucionario que en un momento de su juventud se vio empuñando armas, y cuando resultó apresado sufrió terribles torturas de las que señala como responsable, o por lo menos como testigos presenciales, al entonces Gobernador del Guayas y hoy Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, y al mismísimo Presidente de la República, León Febres-Cordero Rivadeneira, Cuvi ve a la Revolución Ciudadana como un cliché, y la califica como “vacía por revolución y ciudadana”. Lo que reclama es una convulsión de la sociedad, radicalización real, autonomía popular que se contrapone a lo que denomina división de las organizaciones; transformaciones drásticas, porque una verdadera revolución, señala, “representa un colapso de un sistema, no solo de un Régimen”.

En el caso de los gobiernos de izquierda de Latinoamérica, para Cuvi los de Venezuela y Bolivia no son más que “caudillismos autoritarios que generan la ilusión de cambio y de transformación”, diferentes a lo que ha sucedido en Brasil, Uruguay y Chile, donde lo que se planteaba por parte de sus gobiernos no eran revoluciones sino modernizaciones.

img024                         img023

Gastronomía, Chiyangua y Encocao

Siete años más tarde escucho una voz conocida que proviene desde la mesa ubicada justo detrás de la mía, en un restaurante vegetariano de Cuenca, donde reside desde hace muchos años. Miro con cierto disimulo y descubro a mi entrevistado, y se me hace difícil no escuchar de qué habla con su acompañante. Por extraño que parezca, la conversación no se refiere ni a subversiones ni a terrorismo, política ni revoluciones, ni torturas ni desapariciones, sino a gastronomía, y coincidentemente a gastronomía esmeraldeña: cómo preparar tapao y encocao, y hacer que tengan aroma y sabor lo más parecidos posible a la manera como se cocina en Esmeraldas. Como buen esmeraldeño no puedo evitar hacer un comentario, y les recomiendo buscar una hierba aromática que se llama chiyangua., que no es fácil hallar en la capital azuaya. Sin reconocerme, con natural extrañeza y desconfianza, “el hombre más torturado de todo el Ecuador” me agradece por la sugerencia, y yo me despido pensando que me gustaría volverlo a entrevistar, pero esta vez para hablar de temas hedonistas y culinarios.

2007-2014