Beny Moré: la centenaria e inmortal voz de Cuba

Estándar

Los dioses mueren jóvenes, dicen que dijo el poeta Nicolás Guillén ante el deceso temprano, a los 43 años de edad, de quien fuera una de las figuras cumbre de la música cubana: Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez, el Bárbaro del Ritmo, el gran Beny Moré.

Benny-More-1

En agosto del año 2019 Cuba y el mundo conmemoraron el centenario del nacimiento de este músico popular convertido hoy en leyenda, cuya obra sigue presente en la vida cotidiana de su pueblo e influenciando a nuevas generaciones de cantantes y músicos.

Como Pedro Infante o Javier Solís, en México (y ahora también Juan Gabriel y José José); como Carlos Gardel, Mercedes Sosa y Gustavo Cerati en la Argentina; como Julio Jaramillo, en Ecuador; en Cuba y Latinoamérica Moré es ese tipo de ídolos populares cuyas voces persisten a través del tiempo hasta haberse convertido no solo en clásicos de sus respectivos géneros sino sobre todo en memoria colectiva y patrimonio cultural.

Gracias a las grabaciones y a las diferentes renovaciones de soportes que los avances tecnológicos han permitido desde los años cincuenta en que grabó la mayoría de sus temas, continúa cantándole al pueblo más de medio siglo después de su muerte, acaecida en 1963 en La Habana, como resultado de una cirrosis.

benny-en-escenario-hollywood-palladium

Benny Moré actuando en el Hollywood Palladium.

Fue así como de los antiguos discos de acetato que giraban a 75 y 45 revoluciones por minuto, en los que sus boleros, sones, guarachas, mambos, merengues, y una amplia gama de ritmos afrocubanos y latinoamericanos fueron grabados y dados a conocer entre millones de personas, se pasó a las cintas de cassette populares durante las décadas de los setentas y ochentas; luego, a los discos compactos, memorias digitales y computadoras, hasta el momento presente en el que, sin que nos sea dado contar con el icono de los discos de vinil o compactos en las manos, es posible oír toda su obra musical en plataformas digitales como Spotify (al momento de redactar esta nota, en su aniversario 101, la cuenta de Beny Moré y su impresionante discografía tiene ya más de 269101 oyentes mensuales).

benny3

Moré, poseedor de un talento innato de proporciones mayúsculas, tenía como algunos famosos músicos e intérpretes de la historia (Bach, Mozart, Tchaikovski, Ray Charles, Stevie Wonder, Miles Davis, Aretha Franklin, Brian Wilson o Charly García) lo que se conoce como oído absoluto. Se trata de una controvertida y no muy común habilidad con la que nace una de cada 1000 a 10000 personas, por la que pueden identificar cualquier nota o tono determinado de un instrumento o sonido sin que para ello se ayuden de referencia alguna.

Esa condición no explica la complejidad y totalidad de su genio como compositor e intérprete, y es apenas uno de muchos elementos que integran la leyenda de su vida y su música. En realidad, un músico debe dominar sobre todo el oído relativo, y me aventuro a decir que a Moré le sirvió más que nada para fustigar a los miembros de su orquesta gigante cada vez que alguno, para su mala fortuna, cometía el pecado sonoro de desafinar, al que de inmediato profería su también ya legendaria interjección de alerta, fastidio y desaprobación: “¡Eh!”.

Moré le cantó a la vida y al amor, por supuesto, a través de ritmos como el son y el bolero, la guaracha, el mambo, el chachachá, el bembé, el guaguancó y la rumba, y especialmente le cantó al pueblo cubano y su vida cotidiana: a sus mujeres, a sus campesinos los guajiros, a la madre y al padre, a su pueblo Santa Isabel de las Lajas, a la manigua, y a una buena cantidad de pueblos, ciudades y provincias de Cuba como Santiago, Cienfuegos, Guayabal (Amancio), Manzanillo, Varadero, Maracaibo Oriental (que no se refiere a Maracaibo en Venezuela, sino al ritmo oriental cubano conocido como changüí, de mediados del siglo XIX, que según algunos estudios sería el ritmo del que nació el son), así como a La Habana y sus diferentes barrios.

bnymre03

La versatilidad de su voz le permitía dominar prácticamente todos los ritmos sin dificultad, algo de lo que solía preciarse cuando interpretaba la guaracha Elige tú que canto yo, de Joseíto Fernández. El bolero, sin embargo, adquiere a través de la voz y el estilo de Beny Moré lo que me atrevo a llamar una de las cumbres en su larga historia de casi un siglo y medio desde que fuera creado en Cuba (aunque los mexicanos no se cansan de reivindicar su invención). Escuchar temas como Corazón rebelde, Oh vida, No me vayas a engañar, Conocí la paz, entre muchas otras joyas de su extenso repertorio, le aseguro que debe ser una de las experiencias musicales más deliciosas para quien sepa y guste del bolero.

En sus inicios grabó con el trío Matamoros, con quienes viaja a México para no regresar sino hasta cinco años después, cuando ya tenía cierta fama en ese país y en otros de América, sobre todo a raíz de su trabajo con el músico matancero Dámaso Pérez Prado, a quien se atribuye ser el autor del mambo, un ritmo afrocubano que enloqueció al mundo hacia finales de los cuarenta y durante la década de los cincuenta. Su regreso a La Habana con el tema Bonito y Sabroso, bautizado ya en México como el Príncipe del Mambo, le abriría las puertas de la isla y sus más distantes y variados escenarios.

La leyenda Moré incluye el desprecio que sentía por orquestas famosas de la época como la no menos legendaria Sonora Matancera, con la que se negó a grabar pese a que hay registros de actuaciones en conjunto; y la conformación de su banda gigante que incluía más de 40 de los mejores músicos cubanos de entonces, todos listos para improvisar siguiendo a su director y caprichoso intérprete.

La orquesta se caracterizaba por una enorme potencia de sus vientos, en permanente diálogo: trompetas, trombones y saxofones llenan cada tema de una energía contagiosa, y será su sello propio la incansable participación del saxo que pasa a reemplazar al tres en la ejecución del montuno, pero aplicado a la mayoría de los ritmos bailables, a diferencia de otras orquestas que privilegiaban el piano o la flauta traversa para tales menesteres, como la Orquesta Aragón.

bnymre01

Legendaria es también la proliferación de una serie de versiones diferentes sobre las causas de su muerte. La biografía oficial del músico guajiro da cuenta de que fue la cirrosis lo que le llevó a la tumba a tan temprana edad. Entre cubanos se dice también que alguna vez le dieron una pateadura o golpiza en México, y no falta entre los isleños exiliados quien afirme que fueron los secuaces de Fidel Castro quienes le golpearon por un supuesto desaire que el músico habría hecho al entonces joven líder de la Revolución.

Más allá de todos esos entretelones legendarios, lo cierto es que su música es hoy un legado del pueblo cubano a la humanidad que debe formar parte inequívoca de su patrimonio cultural.

bnymre04

Detalle de la portada de uno de sus más populares álbumes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s